Por fin deja de ser legal cazar en los parques nacionales

Ecologistas en Acción alerta al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de maniobras para sortear la prohibición.

Tras años de espera, el próximo 5 de diciembre de 2020 se hará efectiva la prohibición de la caza comercial y deportiva en la Red de Parques Nacionales. Por fin vence la moratoria de seis años que dejaba en suspenso los artículos 6 y 7 de la Ley de Parques Nacionales donde se declara, entre otras cuestiones, que la actividad cinegética es incompatible con los objetivos de conservación de estos espacios.

Ecologistas en Acción esperaba el evento, anhelado desde hace años por la inmensa mayoría de la sociedad. A la par que valora la firmeza mostrada en los últimos meses por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico ante las fuertes presiones del lobby cinegético para que esa moratoria se prolongará aún más en el tiempo.

Los impactos de la caza en los parques nacionales son muy graves, y tardarán mucho tiempo en corregirse si es que lo hacen del todo. Singularmente en aquellos en los que todavía viene ejerciéndose la caza directamente o como método de control de poblaciones. Algunas de las afecciones que deja la caza y que han de recuperarse son: persecución y extinción de predadores, fomento de especies exóticas e invasoras, desequilibrios poblacionales, fragmentación de los hábitats por vallados, deterioro de los hábitats por caminos, cortaderos y otras infraestructuras, contaminación por plomo y limitaciones vergonzantes al uso público.

No todos los parques están en la misma situación respecto de la caza. Formalmente en la actualidad se practica con fines comerciales y deportivos en Cabañeros, Picos de Europa y Sierra de Guadarrama. Pero también se permite con fines de control de poblaciones de ungulados al menos en otros tres más, Monfragüe, Sierra Nevada y Doñana. Mención aparte merecerían los controles de fauna exótica en el Teide, Caldera de Taburiente u otros parques, donde en algún caso también se emplean cazadores.

En estas circunstancias tan diversas, Ecologistas en Acción ha alertado a la Ministra de Transición Ecológica y a la directora del Organismo Autónomo de Parques Nacionales de maniobras para que no llegue a hacerse verdaderamente efectivo el fin de la caza en ciertos Parques Nacionales. Basándose en estudios parciales y con la excusa del control de poblaciones varios parques y Comunidades Autónomas están aprobando o tienen en trámite planes de uso y gestión y de control de poblaciones que permitirían a los cazadores y titulares de fincas seguir cazando. Incluso se propone que pudieran beneficiarse económicamente del producto de la caza.

Esto representaría que la caza seguiría estando presente en la Red de Parques Nacionales con todos los impactos ambientales negativos que ello implica y generando un daño, tal vez definitivamente irreparable, a sus ecosistemas e imagen.

Conviene recordar que en España los Parques Nacionales solo ocupan el 0,75 % de la superficie, mientras que los cotos de caza abarcan el 87 %.

Ecologistas en Acción velará por evitar que este fraude a la Ley y al Plan Director de Parques Nacionales se produzca y porque se restauren las zonas y las especies dañadas por la caza. Propone además que el control de poblaciones de ungulados esté avalado por estudios independientes, que se prioricen medidas de restauración ecológica y capturas en vivo, que cese el control de lobos en Picos de Europa y que se facilite la recuperación natural de predadores desaparecidos o con poblaciones en mal estado.

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